Lo bueno del QR
- Actualización inmediata. Cambias un precio y está cambiado.
- Sin imprimir cada vez que cambia la carta.
- Varios idiomas sin multiplicar cartas físicas.
- Útil como complemento: carta de vinos larga, alérgenos en detalle, sugerencias del día.
Lo malo del QR
- Depende del cliente: batería, datos, cobertura en el local y saber usar la cámara.
- No todo el mundo lo quiere. Muchas personas mayores, y no tan mayores, prefieren el papel.
- Pantalla pequeña. Un PDF pensado para A4 obliga a hacer zoom y desplazarse.
- Móviles en la mesa durante toda la comida, justo cuando querías que conversaran.
- Pegatinas sucias o despegadas y enlaces rotos si cambias de web o de servicio.
- Menos hospitalidad. Entregar una carta es parte de recibir al cliente.
Lo bueno del papel
- Lo lee todo el mundo, al instante y sin depender de nada.
- Se ve la carta entera de un vistazo y se comparte en la mesa.
- Transmite la personalidad del local: papel, diseño, tacto.
- Facilita la venta en sala: el camarero señala, recomienda y explica.
Lo malo del papel
- Hay que reimprimir cuando cambian precios o platos.
- Se desgasta y se mancha, sobre todo sin funda.
- Higiene: necesita fundas o plastificado que se puedan limpiar.
Alérgenos: que nadie se quede sin información
El Real Decreto 126/2015 exige que la información sobre alérgenos esté disponible y sea fácilmente accesible para el cliente. Si tu carta solo existe detrás de un QR, el cliente sin móvil, sin batería o sin cobertura debe poder obtenerla de otra forma: por escrito en el local y a través del personal.
La solución más segura es tener siempre en el local la información por escrito (en la carta impresa o en una tabla de alérgenos) y un aviso visible de cómo consultarla. Si tienes dudas sobre tu caso, consulta con la autoridad sanitaria de tu comunidad autónoma o de tu ayuntamiento.
Precios a la vista
Algunas comunidades autónomas regulan en su normativa de restauración cómo deben exhibirse los precios (en el exterior, en la carta, en lugar visible). Antes de prescindir del papel, comprueba qué exige la de tu comunidad.
Nuestra recomendación: papel y QR
- Carta impresa en la mesa, para todos.
- QR como complemento: para otros idiomas, la carta de vinos completa o la información detallada de alérgenos.
- El mismo contenido en los dos. Si cambias un precio, cámbialo en ambos.
Con MenúRápido no tienes que mantener dos cartas: de la misma carta sacas el PDF para imprimir y el PDF o la imagen para el QR. Cambias el precio una vez y vuelves a exportar.
Si haces carta QR, hazla bien
- Formato pensado para móvil: estrecho y vertical, como el A4 slim o la historia 9:16.
- Archivo ligero, que cargue rápido con poca cobertura.
- Enlace estable: sustituye el archivo sin cambiar la dirección, para no reimprimir el QR.
- QR de buen tamaño, con contraste y probado con varios teléfonos.
- Una frase junto al QR: «Carta y alérgenos. Si lo prefieres, pide la carta impresa».
- Cartas impresas disponibles para quien las pida.
Todo esto, gratis: MenúRápido no cobra por exportar ni por ningún formato.
Preguntas frecuentes
¿Es legal tener solo carta con QR?
Depende de tu comunidad: algunas normativas autonómicas regulan cómo exhibir la carta y los precios. Lo que no cambia es que la información de alérgenos debe estar accesible para todos los clientes, también para quien no tiene móvil.
¿Cómo hago una carta con QR en MenúRápido?
Exporta tu carta en PDF o como imagen y súbela a tu web o a un servicio de alojamiento. Después genera un código QR que apunte a ese enlace e imprímelo para las mesas.
¿Qué formato se lee mejor en el móvil?
Uno estrecho y vertical. Un PDF en A4 slim o una imagen en formato historia 9:16 se leen mucho mejor en la pantalla de un teléfono que un A4 a dos columnas.
¿Si cambio la carta, tengo que imprimir otro QR?
No, si mantienes el mismo enlace. Sustituye el archivo en tu web conservando la misma dirección y el QR seguirá funcionando.