MenúRápido

Diseño de la carta: lo que separa una carta cuidada de un folio con platos

No hace falta ser diseñador. Hacen falta unas pocas reglas que se cumplan siempre, en todas las páginas, y saber qué platos quieres que se vean.

O pega el texto

Jerarquía: que el ojo sepa por dónde empezar

Una carta tiene cuatro niveles de información, y cada uno debe distinguirse del siguiente:

  1. Nombre del local
  2. Títulos de sección
  3. Nombre del plato
  4. Descripción, alérgenos y precio

Para diferenciar niveles basta con cambiar una o dos cosas: tamaño, grosor o color. Si cambias las tres a la vez en cada nivel, el resultado parece un collage. Una prueba rápida: aleja la carta y entrecierra los ojos. Deberías distinguir las secciones sin leerlas.

Alineación: un eje y respétalo

Elige una alineación y mantenla en todas las páginas. Para listas de platos, la alineación a la izquierda es la más fácil de leer. El texto centrado solo funciona en cartas cortas, de una columna y con mucho aire alrededor, típicas de la alta cocina.

Lo que delata una carta improvisada es mezclar: unos títulos centrados, otros a la izquierda, precios que empiezan cada uno en un sitio. Mismo margen arriba, abajo y a los lados, y el mismo espacio entre columnas.

Precios: discretos y siempre en el mismo sitio

Hay dos escuelas y ninguna es incorrecta:

  • Columna de precios a la derecha, a veces con puntos guía. Se consulta rápido y funciona bien en cartas largas o con varias columnas (tapa y ración, copa y botella). A cambio, invita a comparar precios de arriba abajo.
  • Precio a continuación del plato o de la descripción. Obliga a leer el plato antes que la cifra y suele verse más elegante.

En cualquier caso: sin símbolo de moneda en cada línea, el mismo formato de decimales en toda la carta y nada de ordenar los platos por precio.

Espacio en blanco

El espacio vacío también es diseño. Una regla que nunca falla: más espacio entre secciones que entre platos, y más entre platos que entre el nombre y su descripción. Así el ojo agrupa sin esfuerzo.

Si la carta no cabe, la solución no es apretar márgenes y bajar la letra. Es recortar platos o pasar a un formato mayor, como un cuadernillo.

Una familia tipográfica (o dos, como mucho)

Una sola familia con sus distintos pesos (regular, negrita, cursiva) ya da toda la jerarquía que necesitas. Si quieres más carácter, combina una letra de títulos con personalidad y otra muy legible para el texto. Tres o más tipos de letra casi nunca salen bien.

La cursiva es útil para descripciones; las letras de estilo manuscrito, solo para títulos cortos.

Color: una tinta y un acento

Un color principal para el texto y un acento para títulos o destacados. Si tienes logo, saca el acento de ahí. Los fondos oscuros lucen en pantalla, pero en papel gastan mucha tinta y se leen peor con poca luz.

Ingeniería de menús, lo básico

La ingeniería de menús cruza dos datos de cada plato: cuánto se vende y cuánto margen deja. Salen cuatro grupos:

Grupo Se vende Deja margen Qué hacer
Estrellas Mucho Sí Mantenlas y destácalas
Caballos de batalla Mucho Poco Revisa coste o precio; no los destaques
Enigmas Poco Sí Mejor descripción, mejor posición, que el camarero lo recomiende
Perros Poco Poco Plantéate quitarlos

Con esa lista en la mano:

  • Destaca uno o dos platos por sección, con un recuadro o una etiqueta de «recomendado». Si todo está destacado, nada lo está.
  • Cuida la posición. Se suele leer más el principio y el final de cada lista que el centro. El famoso «triángulo de oro» (centro, arriba a la derecha, arriba a la izquierda) es una idea muy citada, pero la evidencia es discutida; no te obsesiones con él.
  • Quita el símbolo de moneda y evita las columnas de precios con puntos si quieres que se elija por el plato y no por la cifra.

Errores que delatan una carta hecha deprisa

  • Tres o cuatro tipos de letra distintos.
  • Todo en mayúsculas.
  • Precios corregidos con pegatina o bolígrafo.
  • Letra minúscula para que quepa todo.
  • Fotos de banco de imágenes que no se parecen a tus platos.
  • Faltas de ortografía y nombres de plato escritos de dos maneras.
  • Alérgenos añadidos a mano al margen.

Cómo lo resuelve MenúRápido

Cada uno de los 26 estilos de MenúRápido aplica estas reglas por ti: jerarquía, márgenes, alineación y una combinación de letras que funciona. Tú escribes los platos y decides cuáles destacar; puedes quitar el símbolo de moneda, elegir si quieres puntos guía y ajustar la densidad para dar más aire. Si cambias un precio o añades un plato, la carta se vuelve a maquetar sola. Gratis y sin registro.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de letra es mejor para una carta de restaurante?

La que se lea bien con poca luz. Una familia para todo, o dos como mucho (una para títulos y otra para el texto). Evita las letras manuscritas o decorativas en las descripciones.

¿Por qué muchas cartas no ponen el símbolo del euro?

Porque el símbolo en cada línea añade ruido y pone el foco en el dinero. Con una nota general de «Precios en euros, IVA incluido» queda claro y la carta respira.

¿Cuántos platos debo destacar?

Uno o dos por sección como mucho. Si destacas todo, no destacas nada. Elige platos populares que además te dejen buen margen.

¿Funciona el triángulo de oro?

Es una teoría muy repetida, pero los estudios no se ponen de acuerdo. Lo que sí es sensato es destacar pocos platos y colocarlos al principio o al final de su sección.