Menú cerrado: por qué funciona
En las fechas de más trabajo del año, un menú cerrado es tu mejor aliado:
- Compras exactas. Sabes cuántos comensales y qué van a comer.
- Cocina planificada. Pocos platos, mucha mise en place y pases ordenados.
- El cliente sabe lo que paga antes de sentarse.
- Menos trabajo en sala: sin comandas largas ni cambios de última hora.
Estructura típica
- Aperitivo o entrantes al centro: para compartir, generosos y vistosos.
- Primer plato: una crema, un pescado o un plato de marisco.
- Segundo plato a elegir entre dos: por ejemplo, una carne y un pescado. Pide la elección al confirmar la reserva, no esa misma noche.
- Postre y dulces navideños.
- Café, y en Nochevieja, uvas y cava para las campanadas.
Ofrece siempre una opción vegetariana y pregunta por alergias al reservar. Es mucho más fácil adaptar un plato con una semana de margen que en mitad del servicio.
Precio por persona y qué incluye
El precio va por persona y con IVA incluido, bien visible. Debajo, una línea que no deje dudas sobre lo que incluye:
65 € por persona · Incluye bebida, café y cava · IVA incluido
Sobre la bebida:
- Incluida: concreta qué vino (tipo o denominación de origen), agua, refrescos y cerveza, y en qué cantidad, por ejemplo, una botella de vino por cada cierto número de comensales.
- No incluida: escribe «Bodega no incluida» y ten la carta de vinos a mano.
- Suplementos: si un plato opcional lleva suplemento (un marisco, una carne especial), indica el importe junto a él.
Menú infantil
- Precio propio y edad a la que se aplica (por ejemplo, «hasta 12 años»).
- Platos sencillos: croquetas, pasta, filete con patatas, un postre que guste.
- Bebida incluida (zumo o refresco), para que la cuenta sea predecible.
Reservas, señal y condiciones
Las condiciones claras desde el principio evitan disgustos. Escríbelas al pie del menú o en una hoja aparte que entregues al reservar:
- Fecha límite para reservar y para confirmar el número definitivo de comensales.
- Señal: importe, si se descuenta de la cuenta y en qué casos se devuelve.
- Elección de platos: hasta cuándo hay que comunicarla.
- Turnos y horarios: hora de llegada y, si hay doble turno, hora de salida.
- Alergias e intolerancias: que se comuniquen al reservar.
Lo importante es que el cliente conozca estas condiciones antes de pagar nada.
Alérgenos en Navidad
Los menús navideños concentran alérgenos:
- Turrones, mazapanes y polvorones: frutos de cáscara, gluten, a veces huevo y leche.
- Marisco: crustáceos (gambas, langostinos, cigalas) y moluscos (almejas, zamburiñas), que se declaran por separado.
- Cava y vinos: sulfitos.
- Salsas y rellenos: frutos secos, leche, huevo, apio.
Revisa las etiquetas de los dulces comprados y marca todo plato a plato. Si los platos de tu menú navideño no están en tu carta habitual, haz su tabla de alérgenos aparte.
Diseño y formatos
Un menú de Navidad merece un diseño especial. El estilo Déco, con aire de los años veinte, encaja muy bien con Nochevieja y cenas de gala. Algunas ideas:
- A5 en cada plato, como menú de mesa.
- A4 o A3 en la entrada o el escaparate desde noviembre.
- Post e historia para anunciarlo en redes y llenar las reservas.
Escribe el nombre del evento como fecha personalizada («Nochebuena · 24 de diciembre») en lugar de la fecha automática.
MenúRápido trae una plantilla de menú de Navidad lista para adaptar, con el estilo Déco. Cambias platos y precio y tienes el PDF en minutos, gratis.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pedir una señal para reservar el menú de Navidad?
Es una práctica habitual. Lo importante es que el cliente conozca antes de pagar el importe, si se devuelve en caso de cancelación y hasta qué fecha. Déjalo por escrito en el menú o en la confirmación de la reserva.
¿Incluyo la bebida en el precio?
Simplifica mucho la cena y evita discusiones con la cuenta. Si la incluyes, concreta qué vino, qué otras bebidas y en qué cantidad. Si no, indica claramente que la bodega se cobra aparte.
¿Qué pongo en el menú infantil?
Platos sencillos, un precio propio y la edad a la que se aplica. Un entrante, un principal y un postre suelen ser suficientes.
¿Hay que indicar los alérgenos en un menú cerrado?
Sí, igual que en la carta. En Navidad abundan los frutos de cáscara, el marisco, el gluten y los sulfitos, así que conviene revisarlo con especial cuidado.